Miro esos ojos que un día me miraron; busco tu boca, tus manos, tus abrazos pero vos no sentis nada y te desfrazas de cordialidad.
Ni una de las sonrisas por las que cada noche y todos los días sollozan estos ojos en lo que ahora,
te ves.
Como un juguete que choca contra un muro.
Salgo a encontrarte y me pierdo en cuando busco una oportunidad, un milagro o un hechizo: volverme guapa y tú, guapo conmigo.